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Critica

2004: Juan Carlos Romero - "Puro Placer", 29/08/04

El juego es un puro placer de entretenerse y en los juegos hay mucho de ritos mágicos que en algunos casos llegan hasta los albores mismos de la humanidad. El puro placer parece tan sencillo pero en la actualidad esa especie de ingenuidad ha desparecido en nombre de los juegos electrónicos que requieren de nosotros algo más que una simple habilidad para enfrentar al rival circunstancial. En el largo camino de los juegos a través de los siglos vemos que muchos de ellos han mantenido su esencia aunque se haya perfeccionado su producción. Un ejemplo son los trompos que fueron recomendados por Catón a los romanos para alejarlos del juego de dados y que pueden ser construidos con los más diversos materiales desde conchas marinas, madera o metal hasta el inconfundible plástico. Los trompos son la metáfora de la vida humana, ya que si son lanzados con suficiente habilidad y bien direccionados giran a una velocidad vertiginosa y terminarán rápidamente su giro si el que los lanza carece del conocimiento suficiente para hacerlos durar. El objeto, el tiempo y la mano serán quienes unidos en un solo gesto decidan cuan permanente, serena y ágil será la persistencia de ese movimiento circular. Silvia Brewda con sus grabados, ha encontrado el lenguaje para poder narrar dónde está el secreto de la esencia de los trompos. En cada una de sus imágenes vamos descubriendo la sutil y secreta forma creadora de los más sofisticados giros. Los grabados de trompos son el inicio de un camino que la lleva a los juegos contemporáneos, de ese camino que va del juego como puro placer al de la competencia discriminatoria representado por la "Barbie", esa irreal y nada mágica muñeca que resume en su imagen todo lo que se pueda decir del consumo y de las trágicas diferencias sociales del mundo contemporáneo. Personajes sofisticados, bebidas emblemáticas y automóviles mitológicos son sólo una parte de un amplio y complejo catálogo de productos para consumir. Drogas o unos elixires que "producen monstruos" para acompañar a Barbie y su compañero masculino en la más absurda irrealidad. ¿Qué ha quedado de aquellos antiguos juegos? Muy poco. Johan Huizinga en su libro Homo Ludens asegura que "El auténtico, el puro juego es una de las principales bases de la civilización". Hoy la civilización está pasando por una aguda enfermedad que me permite afirmar que ya los seres humanos no están jugando. Los productos que se producen para los juegos en esta época sólo apuntan al más cruel enfrentamiento tanto en los juegos individuales como en los grupales. Detrás de cada juego hay un "jugoso" negocio y un mensaje que señala claramente en que lugar está ubicado el poder. Volvamos a Barbie, personaje paradigmático de esta época post, que ha sido tomado por Silvia para completar su proyecto acerca de los juegos, al que le dio el significativo nombre de Piedra Libre. Desde los míticos trompos hasta la rígida y paradigmática Barbie, Silvia nos lleva por un camino lleno de obstáculos que hacen clara referencia al "juego de las escondidas" y aparecen nuevamente las metáforas de las acciones humanas. La pregunta de dónde está cada uno de nosotros, en qué rincón se esconde, cuál es la máscara que usa para poder distraer a los demás. En este lugar habrá que pensar en las estrategias para sobrevivir, en los vestidos para disimular. Es inevitable recurrir a Barbie con sus ajuares para producir el cambio cada vez que sea oportuno. Diferentes ropas, color de cabello, tipo de peinado, color de piel. Todos formatos para la simulación. Girar como un trompo, disimular como Barbie, ocultarse como en el juego de la piedra libre, son apenas algunas de las muchas marcas que están visibles en la obra de Silvia Brewda preocupada por la vida humana. Para conseguir los resultados que están a la vista se necesita el mejor conocimiento de la herramienta y poder lograr así transmitir ese sentimiento con su inteligente y sutil obra gráfica. El juego es un puro placer de entretenerse? Esta es la última pregunta que nos queda después de contemplar la exposición "Piedra Libre".