inicio > critica

español | ingles

Critica

2003: Laura Feinsilber - "El juego es nuevamente tema de Silvia Brewda". Diario Ambito Financiero - Buenos Aires - Argentina, 7/11/2003

En la historia del arte, el juego ha sido abordado por los más grandes artistas. "Los juegos de los niños" fue pintado por Brueghel en 1500. De 1510 data "El jugador de ajedrez" de Lucas Van Leyden. "Jugando a las cartas" de Chardin está fechado alrededor de 1700; en Velázquez aparece el famoso caballito de madera. En las diferentes versiones de "Los jugadores de cartas" (1890/92), Cézanne resaltó la actitud meditativa de los personajes y "El jugador de cartas" (1913) de Picasso tiene elementos de collage y pintura puntillista. El tema del juego no es nuevo en la obra que Silvia Brewda expone actualmente en el Centro Cultural Recoleta. Hace un par de años investigó sobre el rol de la mujer y la vida cotidiana en la antigüedad y en una paleta de óxidos trasladó a la tela la imagen de las muñecas con las que jugaban y aún juegan las niñas de todos los tiempos y condición social. Su investigación se ha profundizado. Parte de la exposición comprende uno de los juegos más antiguos, los dados, cuya invención Sófocles atribuía a Patamedes quien les habría enseñado a jugar a los soldados de la guerra de Troya o el dominó, inventado por los chinos hace 3000 años, introducido en Europa en el siglo XVIII. El ajedrez con el tablero rebatido, según una estampa medieval, la rayuela, barriletes, perinolas, zancos, el yo-yo, que se dice, nació en China y puede encontrarse en la cerámica griega. Como anécdota, el duque de Wellington fue un prominente yo-yófilo de la era napoleónica. En las obras de Silvia Brewda aparecen suspendidos; a veces giran sobre fondos velados y el color muy meditado, acompaña cada una de las imágenes en la que "juega" con diferentes técnicas: grabado, estampa, dibujo, pintura. Todo rezuma equilibrio, además de un sistema de sutiles oposiciones cromáticas. • Evocación Hans Georg-Gadamer señala que "el juego es una función elemental hasta el punto de que no se puede pensar en absoluto en la cultura humana sin un componente lúdico". Por eso, en las obras nos hacen recordar aquellos momentos de gracia de nuestra infancia y de cómo es una constante ya que cada en cada día y en cada instante se juega en todos los rincones del mundo. "Pido gancho, el que me toca es un chancho", "Punto y coma, el que no se escondió se embroma", "El que come y no convida tiene un sapo en la barriga", "Sana sana colita de rana, si no sana hoy sanará mañana". En plena era tecnológica, en los juegos y en las relaciones cotidianas, los niños todavía se expresan con estas retahílas, parte del folklore argentino que todos reconocemos con sólo escuchar el primer verso, y que pertenece a la literatura oral, cuyo autor original se perdió en el tiempo. Esas frases, también en un sistema Braille, se incluyen en un libro de artista y en una serie de 12 trabajos en papel de impecable realización. Obra comunicativa, artista-contemplador, de a dos como en el juego. Clausura el 16 de noviembre.